Adelgazar de forma inteligente

Toda propuesta para perder peso se fundamenta en la teoría del gasto energético, ni más, ni menos. Pueden intentar hacernos creer que se debe al tipo de nutrientes que ingerimos, a la combinación de los mismos, a que hemos suprimido drásticamente un alimento concreto y otras muchas razones. Pero en definitiva, cuando perdemos peso es que estamos comiendo menos de lo que nuestro organismo requiere, desde el punto de vista de las necesidades energéticas. Eso es lo único que funciona.

actividad letras

Entonces, ¿por qué intentan convencernos de que si comemos hidratos de carbono o grasas, engordaremos? ¿Por qué nos prohíben todo lo que nos gusta? ¿Por qué tenemos que privarnos de ciertas cosas cuando padecemos sobrepeso, como si fuésemos delincuentes de la alimentación, que hemos cometido actos delictivos y ahora debemos pagar por ello?

Mi punto de vista es que muchas propuestas para perder peso se basan en prejuicios y creencias irracionales. Por ejemplo, la creencia de que consumir hidratos de carbono nos hace engordar, proviene de nuestra natural tendencia y apetito por este tipo de nutriente indispensable, sin el que el organismo no podría desempeñar sus funciones de manera eficiente y saludable. Así que el resultante es que sucumbir a las apetencias alimentarias es considerado un delito para los que hemos estado o estamos gordos. ¡Ridículo!

chocolate

En nuestras sociedades, casi se puede “respirar” la intolerancia hacia las personas con exceso de peso y el considerar pecaminoso disfrutar de la comida cuando nos sobran los michelines. Por eso intentan quitarnos todo lo que nos gusta, todo lo que el organismo demanda. Intentan que nos sometamos a una tortura alimentaria por un supuesto bien superior relacionado con la estética y la salud.

Como nos dice Walter Riso en su libro “Desapegarse sin anestesia”, cada vez más anuncios publicitan una correspondencia que no es cierta: “Belleza es salud”. Este mercado engañoso nos vende cuerpos excesivamente delgados, caras extremadamente maquilladas y retoques fotográficos y trucos de cámara por todas partes. Las clínicas especializadas nos ofertan métodos para quitarnos arrugas, estrías, celulitis y kilos sobrantes, mezclando “salud” y “belleza” como si se tratase de dos conceptos eternamente inseparables. Hasta ciertas teorías que se denominan ciencia (yo las llamaría seudociencia), afirman que está en nuestros instintos más primarios buscar rasgos de belleza física, que son sinónimo de salud, para el apareamiento. Así nunca vamos a eliminar todos esos prejuicios que tenemos hacia las personas que no aparentan lo que la sociedad (y no los instintos o la ciencia) nos dice que es “bello”.

Venus de Vidago (Roma)

Venus de Vidago (Roma)

La belleza es relativa, ¡muy relativa! Depende de la época que nos haya tocado vivir. A principios del siglo XX se estilaban los labios delgados y las cinturas estrechas. Hoy por hoy, abundan los labios engrosados con bótox y los pechos protésicos sin forma natural de mama femenina. En otras épocas y pueblos, el sobrepeso de las mujeres era sinónimo de salud y fertilidad.

Creo que debemos empezar a deshacernos de ciertos esquemas erróneos, que lo único que hacen es confundirnos y que no consigamos nuestros propósitos. Es hora de empezar a adelgazar de manera inteligente.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Comenta libremente, pero con respeto.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s